MANIFIESTO EN MEDIO DE LA PADEMIA
“Yo declaro ante todo principado en los lugares espirituales”
“No me dejaré atemorizar ni me asustaré por el covid-19 cuando escuche testimonios de personas; porque el temor es el enemigo del alma en esta pandemia. Yo declaro; tomare en serio las medidas de bio-seguridad porque no ignoro la pandemia. Pero a la vez caminaré, me activaré, serviré al Señor sin temor a infectarme.
Porque el Señor ha prometido que me protegerá de la peste destructora y esta peste no me tocará y si aun así fuera, el Señor a quien sirvo me levantará y me sanará porque la sangre de Cristo tiene poder.
Pero si aun así llegara al filo de la muerte, moriré sirviendo al Señor, seguro de que estaré con el por toda la eternidad, por tal razón me resisto a temerle al COVID-19 y hago de Jesús mi Rey coronado con poder en mi vida”
¡Amen!
Les daré una oportunidad más para inclinarse y rendir culto a la estatua que he hecho cuando oigan el sonido de los instrumentos musicales.* Sin embargo, si se niegan, serán inmediatamente arrojados al horno ardiente y entonces, ¿qué dios podrá rescatarlos de mi poder? Sadrac, Mesac y Abed-nego contestaron: —Oh Nabucodonosor, no necesitamos defendernos delante de usted. Si nos arrojan al horno ardiente, el Dios a quien servimos es capaz de salvarnos. Él nos rescatará de su poder, su Majestad; pero aunque no lo hiciera, deseamos dejar en claro ante usted que jamás serviremos a sus dioses ni rendiremos culto a la estatua de oro que usted ha levantado.
(Daniel 3:15-18)



